La Cuarta Revolución Industrial, o Industria 4.0, ya está en marcha. Es fundamentalmente diferente a sus predecesoras. La primera, la segunda y la tercera revolución industrial se caracterizaron por un avance tecnológico: la máquina de vapor, la red eléctrica o la automatización informática. La Industria 4.0 está configurada por lo que las tecnologías avanzadas hacen posible: nuevas y drásticas oportunidades en comunicación y conectividad. Las tecnologías de la Industria 4.0, como la inteligencia artificial (IA), la analítica, la nube, el Internet de las cosas, el aprendizaje automático, la robótica y los dispositivos móviles, tienen el potencial de conectar a miles de millones de personas entre sí, con máquinas inteligentes y con cantidades de datos inimaginables.
El sueño frente a la realidad
Vemos a los fabricantes adoptar estas tecnologías de la Industria 4.0 para transformar digitalmente sus operaciones, mejorar la interacción con los clientes y asegurar una ventaja competitiva. Pero para que los fabricantes obtengan estos beneficios, se enfrentan a desafíos exclusivos de este sector.
Para empezar, es más difícil para los fabricantes hacer cambios radicales. Dada la naturaleza de la industria, los fabricantes realizan inversiones significativas en plantas físicas y fábricas que desean aprovechar al máximo. También han realizado inversiones significativas para optimizar las operaciones de fabricación mediante la integración de los sistemas existentes que impulsan su negocio (por ejemplo, ERP, MES, PLM, CRM) y el establecimiento de conexiones basadas en EDI con proveedores y socios externos. Estos sistemas no van a desaparecer pronto.
Para seguir siendo competitivos en la era digital, muchos fabricantes están modernizando sus TI y migrando a la nube, lo que introduce panoramas híbridos que son más complejos de gestionar. Claramente, el paso de una cadena de suministro tradicional y lineal a una red de suministro digital moderna y de múltiples niveles no es trivial; solo 28% de empresas han comenzado estas implementaciones.
El poder de las API para la transformación digital
Integración basada en API puede ser un gran avance para las iniciativas de transformación digital en la manufactura. Las API actúan como intermediarias entre los sistemas locales, las aplicaciones en la nube y otras fuentes de datos. Las API permiten que los sistemas se conecten y compartan información entre sí de forma inmediata (plug-and-play), y eliminan la necesidad de integraciones personalizadas punto a punto entre sistemas que consumen mucho tiempo de desarrollo y mantenimiento.
De Jitterbit Harmony Platform está siendo utilizado por algunos de los fabricantes más grandes del mundo para conectar los sistemas de manufactura y cadena de suministro con miles de otras aplicaciones y fuentes de datos.
- Bayer, una de las empresas farmacéuticas más grandes del mundo, utiliza Jitterbit para integrar de manera rápida y sencilla los datos de Salesforce en la nube con los datos de Oracle y del ERP SAP que se encuentran en sus instalaciones, con el fin de brindar a su equipo de ventas una visibilidad completa del estado de los pedidos.
- Matouck, una empresa de ropa de cama de lujo, trasladó todos sus sistemas operativos a la nube y utiliza Jitterbit para integrarse con su socio comercial de EDI y su sistema de contabilidad local.
La integración mediante API permite conectar tus datos y aplicaciones de manera sencilla, rápida y rentable. De hecho, el 90% de los clientes de Jitterbit obtienen un retorno de la inversión en menos de 12 meses, y el 60% de los clientes implementan Jitterbit en menos de 2 semanas.